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miércoles, 23 de julio de 2014

ESTUDIO DEL DISCURSO ARTISTICO: SILVESTRI-LONDOÑO-ALVAREZ. Arquitectura y modos de habitar.

Cite: Bojorque, Erick. "ESTUDIO DEL DISCURSO ARTISTICO: SILVESTRI-LONDOÑO-ALVAREZ. Arquitectura y modos de habitar". 23 jul 2014. Web.









PARTE 1:

ESTUDIO DEL DISCURSO ARTISTICO: SILVESTRI-LONDOÑO-ALVAREZ

Arquitectura y modos de habitar.


1.-UBICAR EL ÁMBITO DEL MUNDO DEL ARTE QUE CORRESPONDA.
a.-¿QUIÉN “HABLA”?
SILVESTRI: Nacida en Argentina en 1954, Graciela Silvestri es arquitecta, profesora y crítica de la arquitectura, investigadora y autora de diversos artículos.
LONDOÑO: Antropóloga. Doctorado en la facultad de Filosofía y letras de la Universidad de Buenos Aires. Alicia Londoño.
ALVAREZ: Arquitecto. Psicólogo Social. Docente e investigador FDU-UBA. Víctor Álvarez.
b.-¿DÓNDE “HABLA”?
Silvestri, Londoño y Álvarez, hablan a través de ensayos académicos compilados por el doctor en arquitectura Jorge Sarquis del Centro POIESIS de la FADU-UBA, en el libro “Arquitectura y modos de habitar”, libro que “nace como consecuencia de haberse agotado la edición de la revista de la Sociedad Central de Arquitectos Número 217 “Modos de Habitar” publicado en julio de 2005 y dedicado a la relación entre arquitectura y los modos de vida” (Sarquis: 7)


2.-UBICAR LOS TEMAS (A LO LARGO DE LOS TEXTOS, SI TIENEN VARIOS TEXTOS).

SILVESTRI: Graciela Silvestri aborda la temática a través del ensayo “Sombras nada más entre tu vida y mi vida” (Sarquis: 65). En un primer tema aborda las imágenes con una analogía en la película Jurassic Park y su irrefrenable avance “sin resistencia” (Sarquis: 65) refiriéndose a la tecnología empelada justificadamente y también su impacto en la arquitectura y el proyecto que es su representación, que hace pensar a los arquitectos que “el único límite que poseían era su imaginación” (Sarquis: 66) convergiendo en ella la idea de que el “arquitecto se dispone, por fin, a convertirse en Artista o Poeta” (Sarquis: 67) pues es la imagen la que se yergue por sobre la obra misma.
En un segundo momento ensaya una “perspectiva histórica y un balance” (Sarquis: 67) a partir de que la arquitectura no ha sido “nunca aceptada como arte por la Estética” (Sarquis: 67). Enfrenta la puesta en escena de varios autores llevando al lector siempre a posicionar históricamente a la imagen como por sobre los demás sistemas arquitectónicos en los que hasta la “armonía” ha sido relegada a la “perfección de las juntas” (Sarquis: 69).
En un tercer movimiento Silvestri, ironiza las tendencias contemporáneas que abrigan lo moderno moviéndose únicamente en el “plano de la representación” (Sarquis: 69), de la forma, del lenguaje, del arte y su gurú el artista, el arquitecto.
En su sonata cuarta, invita a la reflexión sobre la sociedad collage editada con una analogía de la película Blade Runner con la que ilustra que eso “no es la imagen de la vida, sino la imagen de la imagen la que se pone en acto” (Sarquis: 71). El arte convive con ello. La arquitectura no, “no son materia de reflexión” (Sarquis; 71) sino de acción de poder como las intervenciones en zonas marginales de las ciudades en la que los “arquitectos progresistas” se ven “convertidos en artistas conceptuales” (Sarquis: 72). Silvestri decanta para sí, parafraseando: nada queda de la armonía planteada por Alberti ni por las “palabras disciplinares…firmitas, comoditas y venustas” (Sarquis: 73). La arquitectura actual privilegia el “espíritu libre” y “toda apariencia de armonía se rechaza por múltiples razones” (Sarquis: 73). Se pregunta por el lugar de las personas pues solo interesa la belleza. Para Silvestri las palabras de Nouvel “un cambio de relaciones con la materia, un viraje hacia lo inmaterial que abandona los problemas del mundo” (Sarquis: 73), son la esencia de la arquitectura doblegada por la imagen y la tecnología.

LONDOÑO: Alicia Londoño divide su ensayo en cinco partes:
1.    Una introducción no manifiesta (Sarquis: 93)
2.    Narraciones: entre mapas y recorridos (Sarquis: 95)
3.    El imaginario del confort (Sarquis: 96)
4.    ¿Dónde comemos? (Sarquis: 99)
5.    Un lugar donde comer (Sarquis: 101)
Empieza su alocución destacando la preponderancia de la visión en el diseño arquitectónico con respecto a la familia nuclear de los años 50 idealizada a través de los medios en “un estilo no ajustado al momento actual” (Sarquis: 93) arremetiendo directamente sobre el living-comedor conformadores de una “casa actual” que “en un sentido antropológico no expresa la visión del mundo” (Sarquis: 94) contemporáneo en donde la “unión entre cultura y la forma se debilita” (Sarquis: 94) aunque la casa se “promueve y replica día a día” (Sarquis: 94) para gente de consumo que “no sabe lo que quiere, pero sabe muy bien lo que no quiere” (Sarquis: 94).
Ubica a su gusto tres tipos de estilos de vida: la “cultura tradicional” o formal; la “competitiva del individualismo” o del sujeto que llama moderno; la del “individuo aislado” o sujeto posmoderno. Lo hace como propuesta a tener en consideración a la “hora de proyectar” (Sarquis: 94), a la hora de encontrar “nuevos paradigmas espaciales” (Sarquis: 95) alejados de la “funcionalidad positivista moderna” (Sarquis: 95) que no tomo en consideración las “nuevas prácticas sociales” (Sarquis: 95).
En “Narraciones: entre mapas y recorridos” Cecilia Londoño esboza la idea del “pensar el espacio” basado en la descripción de recorridos más que en la percepción abstracta, dificultad dice inherente al hombre mismo y por lo cuál para entender el espacio, la vivienda, es necesario caminar por el sendero de “los relatos” (Sarquis: 96) sobre ella; es decir, primero oír y entender la descripción para luego abstraer la espacialidad inherente. Algo de lo más normal.
En “El imaginario del confort” plantea la seducción de la tecnología y los medios en el colectivo con respecto al ideal de confort, de la vivienda deseada, en una secuencia de ida y vuelta cuyo lubricante es el prestigio y el bienestar que “señalan un mundo ideal futuro para el hombre idealizado” (Sarquis: 97). Enfrenta los imaginarios modernos con los contemporáneos tanto en baños y cocinas como en la parcela individual, indicando que para amplios sectores sociales “la vivienda y sus manera de habitar concomitantes adquieren cada vez más importancia por su valor simbólico” (Sarquis: 97) que por su valor de ser necesario. Esto en la clase media, siendo los imaginarios de los sectores populares un “campo a explorar” (Sarquis: 98). Reflexiona en lo que manifiesta y se da cuenta que a la final son sueños que se “alejan de la posibilidad real” (Sarquis: 98)
En ¿Dónde comemos? reflexiona sobre lo micro social, sobre el rito cotidiano de “extraordinaria importancia: la cena familiar” (Sarquis: 99) como un ente disciplinar en lo tradicional en donde cada miembro de la familia tiene un rol y un puesto asignado; y en lo de hoy casi inexistente, sin rol, distensionada, marginadora, sin jerarquías, “un peligro y futuro de la humanidad” (Sarquis: 100).
En “Un lugar donde comer” encuentra Alicia Londoño en el acto de la parrillada argentina la ineludible muestra y ejemplo de aquel lugar posible con “una significación que sostiene a través de lo alimenticio los encuentros de sociabilidad necesarios en toda sociedad” (Sarquis: 102), actos con la fuerza indispensable como para convertirse en el “centro de la vida” (Sarquis: 102) por lo que las propuestas y el proyecto “sobre vivienda deberá traducir al espacio doméstico los nuevos hábitos alimenticios de los jóvenes y de las nuevas familias” (Sarquis: 102)

ALVAREZ: Enfrenta el ensayo “dentro del marco teórico de la Investigación Proyectual” (Sarquis: 133)  para acercarse al problema del Cliente-usuario llamado el “Otro”. Lo hace en seis partes, a saber:
1.    Una introducción no declarada.
2.    La mirada del otro.
3.    Incluyendo al otro.
4.    Pérdidas y ganancias.
5.    Interacción con el otro.
6.    A modo de conclusión.
En la primera parte nos cuenta Víctor Álvarez que el “encuentro entre arquitecto y cliente se realiza a partir de una necesidad mutua” (Sarquis: 134), de conseguir una “finalidad externa” en cuya interacción nace la “fantasía” de prescindir del Otro. Tales razones serán entonces develadas en el texto a partir de la “antropología, la psicología social, y la psicología” (Sarquis: 134) para “comprender” la figura de aquel Otro.
En “La mirada del Otro” Álvarez nos plantea dos posturas de la antropológicas que entraman al Otro. Una primera en la que el ser humano “es el fundamento del ser y el hacer arquitectónico” (Sarquis: 134) y otra que “niega abiertamente” (Sarquis: 134) su inclusión. No tiene ambages en hacerse de la primera opción pues dice a resultas que “pensar en el Otro como el enemigo, como un problema o incomodidad, es limitar las posibilidades que la arquitectura como disciplina contiene en potencia” (Sarquis: 135)
En “Incluyendo al Otro” establece en psicología social tres formas de relacionarse según Isidoro Berenstein: “estar juntos, estar relacionados y vincularse” (Sarquis: 135) y conmina a los arquitectos a conocer las “distintas maneras de configurar las relaciones familiares” (Sarquis: 135) y a replantearse los “propios vínculos aprehendidos” (Sarquis: 136)
En “Pérdidas y ganancias” se abre paso en la psicología del vínculo definiendo la presencia, el “juicio de presencia” (Sarquis: 136) dado por la “ajenidad del otro” (Sarquis: 137) por su desconocimiento por el “miedo al ataque y el miedo a la pérdida” (Sarquis: 137), lo que dice puede enriquecer la tarea “aumentando los desafíos proyectuales y las posibilidades de estar en contacto con el aquí y ahora” (Sarquis: 137)
En “Interacción con el Otro” se hace preguntas fundamentales de cómo se escucha a un cliente, dejando a luces clara la percepción de que el vínculo es comunicativo, la entrevista, un proceso de “reciprocidad” (Sarquis: 137), el “incluir al otro con su ajenidad” (Sarquis: 138) con “esfuerzo” ya que en primera instancia todo nuevo objeto es “enemigo del sujeto” (Sarquis: 138). Para el arquitecto el objeto ha de ser las necesidades del cliente, su “historia de habitar”, sus miedos a verse decantado por la estructura de pensar del arquitecto que ha de “entrenar la curiosidad y el interés por lo que el Otro trae” (Sarquis: 138) en “mutua valoración, respeto” (Sarquis: 139) e inclusión.
En “A modo de conclusión” sentencia que la arquitectura toma sentido social cuando el arquitecto entiende su trama vincular a favor de la propia disciplina profesional.


3.-DESPUÉS DE UNA PRIMERA LECTURA INDICAR QUÉ “VERDADES” O CONOCIMIENTO ESTÁN POSTULANDO. DETALLARLAS.

SILVESTRI: Graciela Silvestri, ajusta su texto y análisis al desarrollo tecnológico de la imagen y como ella repercute en la arquitectura y esta en la sociedad. Una sociedad dice, fabricada con imágenes superpuestas que generan poder y una arquitectura que ha abandonado las máximas disciplinares por la forma y el concepto.

LONDOÑO: Manifiesta verdad en el texto de Alicia Londoño es la persistencia en el medio arquitectónico a reproducir el esquema funcional-formal de la arquitectura moderna para el sostenimiento de la familia nuclear idealizada. De igual manera la individualización del placer en el ser posmoderno embebido en la tecnología y en el ensimismamiento ante la célula familiar. Verdad plausible el encontrar a través del relato sobre vivienda en todos los estratos colectivos el sendero de diseño y reflexión proyectual arquitectónica.

ALVAREZ: Inevitablemente es verdad que existe una relación entre el cliente y el arquitecto, una relación de altos y bajos cuyo desenlace favorece al arquitecto a su profesión y a la sociedad misma.


4.-UBICAR POTENCIALES OBJETOS DEL DISCURSO.

SILVESTRI: Para Silvestri el potencial objeto del discurso es la imagen y su representación. Trata de situar su uso de manera histórica pero siempre termina en asedio de la tecnología como artífice de una vida que no alcanza o real.

LONDOÑO: El potencial objeto de discurso el la familia y su estructura. Nuclear en caso de lo moderno. Individualista en caso de lo contemporáneo o como dice Alicia Londoño, posmoderno.

ALVAREZ: El objeto del discurso es un imaginario llamado Otro. Digo imaginario, pues a raja tabla el Otro siempre es el mismo ser humano lleno de fantasías, tiranizado por sus propios prejuicios, dispuesto a sobreponerse por sobre quien lo enfrente.


5.-¿QUÉ SUPUESTOS Y SENTIDOS COMPARTIDOS POSTULAN LOS TEXTOS? ¿QUÉ OBVIA? DETÁLLELOS Y EXPLÍQUELOS. ¿A QUIÉN SE DIRIGE EL TEXTO?

SILVESTRI:
·      ¿Qué supuestos y sentidos compartidos postulan los textos?
·      Supone que la tecnología enmascara la verdad de la imagen y la hace trascendente en la forma.
·      Supone que la sociedad es un collage de imágenes.
·      ¿Qué obvia? Detállelos y explíquelos.
·      Obvia el avance natural de la representación.
·      Obvia la sensibilidad constante de pensadores que abarcan las latitudes de los temas de poder.
·      ¿A quién se dirige el texto?
·      Dirige el autor su texto al investigador sencillo, tratando de crear malestar con respecto a la tecnología y su apropiación del arte y la arquitectura.

LONDOÑO:
·      ¿Qué supuestos y sentidos compartidos postulan los textos?
·      Supone con acierto la desintegración del núcleo familiar, no refiriéndose a su forma, sino más bien al sostén de aquella en una relación micro social.
·      ¿Qué obvia? Detállelos y explíquelos.
·      Obvia el factor emocional. Si bien los espacios nucleares modernos están muy bien definidos en sala-comedor-cocina-dormitorios-baño, la empatía human amolda también esa estructura hasta encontrar lo propio. No todo el mundo es un robot a ultranza.
·      ¿A quién se dirige el texto?
·      Dirige su texto hacia los arquitectos y diseñadores, pues manifiesta constantemente lo que deben hacer.

ALVAREZ:
·      ¿Qué supuestos y sentidos compartidos postulan los textos?
·      Supone que el Otro es un individuo concreto inmerso en sus necesidades reales, con diáfano pensamiento y cristalino sentir. A las claras denota falta de interacción y vínculo que él mismo propone.
·      ¿Qué obvia? Detállelos y explíquelos.
·      Obvia el hecho de que los arquitectos son actores preparados para la cristalización de eventos materiales arquitectónicos, como un médico lo está para suturar un herida. Se avisa lo que se hace, más no se pregunta qué ha de hacerse.
·      Obvia el hecho de que la comunicación es un arte a duras penas conocido por la humanidad.
·      ¿A quién se dirige el texto?
·      Dirige el autor su discurso hacia los arquitectos incautos, bisoños tal vez que esperan en el cliente la remediación de los males sociales.


6.-HACIENDO UNA REVISIÓN DE LOS TEXTOS, ¿QUÉ CONCEPTOS, FORMAS DE HABLA, EXPRESIONES SE REITIERAN? ¿CÓMO SE DICEN? DETÁLLELAS (EN LA FORMA QUE APARECEN).

SILVESTRI: “Nos quedamos sin trabajo”; “imagen”; “sin resistencia”; “sin límites”; “abandonar este estado de cosas”, “disciplinas”

LONDOÑO: “Idea”; “idealizado”; “paradigma”; “romper”; “disciplina”; “debería”; “debe”

ALVAREZ: “Pensar”; “disciplina”; “rechazo”


7.-¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLEN LOS CONCEPTOS ENCONTRADOS EN EL PUNTO 6 DENTRO DEL ARGUMENTO? ¿CLASIFICAN, APOYAN, POSICIONAN?

SILVESTRI: Las palabras encontradas posicionan en el texto la idea del autor que se patentiza cada vez más.

LONDOÑO: Se toma la tarea a cuestas de mostrar el dispositivo paradigmático, de deconstruirlo y establece el deber de ejecutarlo.

ALVAREZ: Posicionan al autor como analista válido para enfrentar el tema.


8.-DETALLE CÓMO ESTÁ ORGANIZADA LA PRESENTACIÓN DE IDEAS –LA FORMA DEL DISCURSO. ¿CORRESPONDE A ALGÚN TIPO DE GÉNERO ESTA ESCRITURA, EJ. CATÁLOGO ARTÍSTICO?

SILVESTRI: La organización de las ideas es mediante un ensayo académico que parte de un ejemplo de pérdida para adentrarse en la búsqueda de una causa y se mantiene en ello sin dar solución.

LONDOÑO: La organización de ideas es mediante un ensayo académico desarrollado en subcapítulos o temas.

ALVAREZ: La organización de ideas es mediante un ensayo académico desarrollado en sub capítulos que esbozan diversas posturas interdisciplinares.


9.-DEFINA EL CONTEXTO GLOBAL DE ESTE DISCURSO. LAS ESTRUCTURAS INSTITUCIONALES, SOCIALES, ETC., EN LAS QUE SE DA.

SILVESTRI: El ensayo es realizado en el año 2005. La búsqueda de nuevos caminos conceptuales para el arquitecto están por desentramar la institucionalidad de la profesión. Continúa el debate histórico enfrentado ya para la fecha a fuertes avances tecnológicos en la representación lo que causa estupor y hasta congestión en los avezados pero desgarrados arquitectos de la modernidad todavía embebidos en la forma-función.

LONDOÑO: El ensayo es realizado en 2005. Abarca un interesante punto de vista antropológico de la familia y su expresión arquitectónica de vivienda, el cómo se mira, se idealiza, se usa y se desmembra.

ALVAREZ: El ensayo es realizado en 2005. Toma de la mano un interesante tema cuál es la relación entre el usuario y el arquitecto como condición de un mejor clima social. Claro es esto en un contexto académico en donde la praxis muchas de las veces es del espesor del papel, pero hay que hablar de ello.


10.-DEFINA EL CONTEXTO LOCAL –PROPIO DEL DISCURSO, EN DÓNDE SE GENERA.

SILVESTRI: Graciela Silvestri es una Doctora en historia de la arquitectura llamada a enfocarse en el tema de los modos de habitar, lo que hace desde la cátedra y la teoría de la Universidad de Buenos Aires. Su intento es tenaz pero no ocurre nada.

LONDOÑO: Alicia Londoño es antropóloga, Doctora en filosofía que aborda la cuestión de los modos de habitar desde la panorámica cultural, derramando luces sobre el tema de manera secular a su cátedra.

ALVAREZ: Víctor Álvarez es arquitecto y psicólogo social, académico con interés en los contenidos psicológicos de la manifestación del hábitat. Como es obvio enviste el tema de “problema” y lo relaciona con la manifestación de los vínculos sociales.


11.-¿EL DISCURSO CORRESPONDE A ALGUNA COYUNTURA O ACONTECIMIENTO? EXPLÍQUELA.

Si, en los tres casos, como lo explica el arquitecto Sarquis, los ensayos son producto de una convocatoria editorial que reunió a varios pensadores a hablar sobre el tema de “Arquitectura y modos de habitar”. Claro está que la mayoría de estos autores se desenvuelven dentro de la cátedra en la UBA cuya facultad de arquitectura se mantiene inmersa en los estudios de la forma. Vale indicar que para solapar dicha ansia, me imagino, trastornaron la palabra “formas” en “modo”.


12.-DESPUÉS DE ESCRIBIR LOS PUNTOS ANTERIORES, ¿QUÉ IDEOLOGÍAS (CREENCIAS) SUSTENTA EL DISCURSO?

SILVESTRI: La pérdida. El miedo. La autora empieza el ensayo hablando de “Ahora nos quedamos sin trabajo” (Sarquis: 65). Ve a la tecnología como el coaxial de la manifestación de la imagen. Y esa tecnología no es más que un collage, no tiene fondo, ni tiene explicación, claro para el que no sabe entenderla y utilizarla, para el que tiene disciplina y es profesional. Utiliza sus recursos intelectuales para enfocar la atención en las posturas de varios autores, pero al final incluso tacha de artistas conceptuales a los arquitectos que trascienden la espacialidad de sus naciones. Patentiza su horror a la tecnología virtual al finalizar su discurso diciendo: “La tinta se abre al pincel; el pincel se abre a la mano; la mano se abre al corazón” (Sarquis: 74)

LONDOÑO: La imposición. La satisfacción plena del deseo de ser un gurú. Indicar el error, mostrar la obviedad en él. Indicar un camino. Plausible pero particular desde la antropología.

ALVAREZ: El problema. Todo tiende a ser un problema, un conflicto, cuyos principales actores en este caso son el usuario y el arquitecto. Obviamente debe existir una solución y ella es la de seguir su propuesta de convertir al Otro, al usuario en objeto de estudio por parte del arquitecto, quién además a de ser su propio analista, ha de soterrar sus conocimientos profesionales, en virtud de dar sentido social a la arquitectura.


13.-¿EL DISCURSO ES POLÍTICO? ¿QUÉ PODERES CUESTIONA, AVALA, Y EN DÓNDE, PARA QUIÉN?

SILVESTRI: Cuestiona todo aquello que deja de ser disciplinar. No entiende cómo pueden tener asidero. No propone, se desentiende.

LONDOÑO: Cuestiona completamente a la familia nuclear. El ideal de padre-madre-hijo queda desarticulado en el texto de Alicia Londoño. Es evidente una necesidad subjetiva de enfrentar la dificultad de armar tal ideal en la vida misma.

ALVAREZ: Es un discurso que socava el poder del profesional en virtud de la comunicación.


14.-COMO CONLUSIÓN: ¿QUE VERDADES Y CONOCIMIENTOS CONFIGURA EL DISCURSO?

SILVESTRI: Es importante comprender que la tecnología es un recurso importante dentro del avance del arte y la arquitectura. Es verdad que los arquitectos podemos llegar a conformarnos con la apariencia de la imagen y su representación, más que en la propia arquitectura, pero es solo un momento, un instante. La preocupación siempre está latente en cuanto a los demás elementos que conforman la bella profesión y ni se diga de los usuarios que la habitan. Muchas obras edilicias importantes son hermosas y tienen bellas renders, pero también han demostrado genialidad en sus disposiciones, concreciones, sensibilidades energías, tecnología, energía. Un edificio como el Guggenheim de Bilbao ha decantado la autoestima de no solo un pueblo sino de una nación entera y eso es innegable.

LONDOÑO: Me parece muy convincente lo expuesto. No existe duda que los esquemas modernos sobre la forma y la función han sido manipulados excesivamente por la publicidad y el ansia de consumo. La muestra palpable de ello ha sido la burbuja inmobiliaria reciente desatada por la locura del metro cuadro de construcción expresado por lo mínimo en el espacio permitido y por la ingente demanda de prestigio del comprador a raja tabla esquilmado. Pero, no por ello la familia en trinidad es la causa. Su idealización, tal vez, si.

ALVAREZ: Es posible cualquier manifestación sobre un tema dado. El arquitecto Álvarez prefiere introducirse por la psiquis de la comunicación, del vínculo, de la entrevista. Desata una serie de nudos para llegar a la conclusión que dar sentido social a la digna profesión es colocar en un altar al Otro. Seguramente Álvarez no conoce los casos colombiano y español en donde las intervenciones de gobiernos locales en ciudadelas marginales sin que medie comunicación alguna, cristalizaron con su sensibilidad profesional obras maravillosas que elevaron la autoestima de poblaciones enteras, caso Barranquilla, caso Bilbao. Luego de ellas se pudo poner al Otro en un sitio de preponderancia.


PARTE 2:

CONCLUSIONES

Sobre el discurso propuesto.

La disciplina, el debe, el debería son palabras que se cristalizan con sólido fundente en la trama de los ensayos analizados. Sin duda el sentirse en la capacidad de dirigir, en la capacidad de ordenar y disciplinar es una característica de la academia, de las clases informadas y educadoras. Fácil y sencillo es decir qué pensar, pero mucho más intenso y determinante es enseñar cómo pensar. Piensa esto dice, el abnegado padre de familia. Piensa aquello establece el rutinario profesor, lo mejor es pensar así demanda el ideal. Diferente es practicar el silencio en la mente que siempre interpone sus diatribas, sus prejuicios, sus lamentaciones . Diferente es pronunciar la verdad sin decirla. Distinto es encontrar lo que no se busca. Para hacerlo hay que empezar conociendo la carencia.
Los tres textos enfrentan el modo de habitar como algo a solucionar, como si estuvieran en un hospital de la razón y se condujeran con un enfermo a cuestas. Lo cierto es que las viviendas están ahí y las personas confirman su existencia, año tras año. Sin duda son relevantes las observaciones tanto en el aspecto histórico de Silvestri; en el aspecto antropológico de Londoño, y en el aspecto psicológico de Álvarez. Todos aciertan a encajarse en la temática. Todos lo ven como un problema. Me pregunto: ¿Será tal? ¿Tendrá la magnitud de una hecatombe social?
Creo que importante es dar cuenta cierta de las situaciones, no como cosas reales, pues lo real es desconocido para el ser humano; ni realidades ya que aquellas son particulares e inherentes a cada persona; situaciones, situaciones, instantes, momentos de la cristalina vida, trastornada por la mente en problema. Una situación enfrenta una descripción no una crítica.
Por ello la situación sobre el modo de habitar es tal que endulza, ya que la mente no la quiere asimilar como un simple acto rutinario sino que lo abstrae como un apilamiento de documentos codiciados que seducen pues “escapan a cualquier clasificación u orden” (Castillo: 106)


PARTE 3:

ENSAYO REFLEXIVO

Alcances y límites que tiene el “método del análisis crítico del discurso”.

SINTESIS
En el discurso están inmersas las soterradas manifestaciones de quién habla a través de lo que habla y desde el puesto que ocupa para hacerlo en frases sonoras o en escritos parlamentarios que tienen y adquieren el poder que la dormidera intelectual y de consciencia que las personas y las masas le atribuyen.
Argumento interesante el dar a conocer lo oculto y vislumbrar los tamices. El analista enfrenta entonces dos retos importantes: ser sin que exista quién sea y proclamar lo encontrado.

DESARROLLO
En la genialidad no existe método. Todo método, todo análisis se somete ante la manifestación de lo obvio de la genialidad. Para los demás está el método. El ir parte por parte, el deconstruir, es la viva escenificación del método. Cuando la genialidad del Hércules mutilado de Belvedere fue capturado por el método, surgió el historicismo en el análisis artístico, más el método no creo ni la obra ni su mutilación. Todo método toca la puerta de la quinta esencia de lo analizado pero por más que se desdoble, se retuerza, se desbande en cifras y puntos, en alcances, jamás logrará ser ni parecerse a la fuente de sus desvelos, lo analizado; tal vez someterá la voz de sus entuertos, tal vez logrará un atisbo de luz; tal vez conseguirá ser la dama de honor pero nunca será la reina del baile.
Debido a esto en cualquier método ha de existir por lo menos una falencia, un límite. No es de extrañarse, no es de admirarse, lo más normal por así decirlo. El método lo ha hecho quién intenta explicar, quién quiere adentrarse, más no quién a obrado conforme a la ciencia de su intuición a la irrupción de su conciencia. Para tratar de hacerlo el metodista ha obrado según su capacidad de comprensión y entendimiento, según las raíces de su pensamiento, según la conformidad de sus patrones culturales, sociales, antropológicos; según su afinidad con lo tratado y aún así se mantiene muy distante de la situación misma, del acontecimiento exacto, de la experiencia instantánea de la obra, del discurso que analiza.
En el discurso existe momentaneidad está quién escribe, quién habla, quién comunica y su corazón y su mente, acompañado también de sus sentimientos y su historia personal. En el discurso están las sólidas raíces de una canción psicológica, de una centenar de noches en develo. Para decantarlo solamente  liberándose “de todo juego de nociones que diversifican” (Foucault: 33)
Es esto un verdadero límite en el análisis del discurso. Solamente un sabio que ha podido dejar su propia expresión mental, sentimental, volitiva, espiritual podrá remontarse al instante mismo del discurso original para “remitir las prácticas discursivas, las positividades, las esencias a las formaciones discursivas que les han dado luz para saber cómo han surgido” (Foucault: 56)
Pero, no podría haber mayor entusiasmo en el corazón agradecido de confiarse a la tarea de lograr la sabiduría propuesta y contemplar el horizonte de manera diáfana tal cuál ha de ser, cuando en el iniciado nace su curiosidad por ser descubridor de la esencia y la quinta esencia de las palabras habladas y escritas por un hombre. Gran tarea, gran empacho el analizar un discurso.
Si acaso existiera una debilidad latente y a cuestas inviolable, también existe un noble ideal que es el auto perfeccionamiento en aras de divulgar la aparente verdad ante la humanidad.




BIBLIOGRAFÍA
·      Castillo, Mariana. “Azar y Extrañamiento: Hacia una ecuación personal”. Argentina: Ariel. 2009. Impreso.
·      Faucoult, Michel. “Arqueología del Saber”. Siglo veintiuno editores. 1979. Impreso. Página 33.
·      Foucault, Michael. “El sujeto y el poder”. Escuela de Filosofía Universidad Arcis. Web. 27 de junio de 2014. Página 56.
·      Sarquis, Jorge. “Arquitectura y modos de habitar”. Argentina: Nobuko. 2006. Impreso.
o  Referencia en la web:

lunes, 21 de julio de 2014

ENSAYO CORTO SOBRE EL TEXTO ¿QUÉ ES UN DISPOSITIVO? DEL FILOSOFO ITALIANO GIORGIO AGAMBEN

Cite:
Bojorque, Erick. Ensayo corto sobre el texto ¿qué es un dispositivo? Del filosofo italiano Giorgio Agamben. Cátedras de Erick Bojorque. Web. 21 jul 2014.
<http://arquitecturaconciente.blogspot.com/2014/07/ensayo-corto-sobre-el-texto-que-es-un.html>








Descripción.

Giorgio Agamben es un reconocido filósofo italiano nacido en Roma en 1942. En su obra en general “como en la de otros autores (Umberto Eco), confluyen estudios literarios, lingüísticos, estéticos y políticos, bajo la determinación filosófica de investigar la presente situación metafísica en occidente y su posible salida, en las circunstancias actuales de la historia y la cultura mundial” (Wikimedia: 2014). Desde el ensayo académico publicado en la revista Sociológica, Agamben “se propone” (Agamben: 250) en nueve puntos bien definidos “trazar una genealogía sumaria” (Agamben: 250) del término dispositivo, “primero al interior de la obra de Foucault, luego en un contexto histórico más amplio” (Agamben: 250).

En el punto uno enuncia su hipótesis relevante para la palabra dispositivo como “un término decisivo en la estrategia del pensamiento de Foucault” (Agamben: 249) sobre la gubernamentalidad; viendo al dispositivo como una red heterogénea de elementos discursivos o no, con una función estratégica concreta, que resulta de las relaciones de poder y saber.

En el punto dos propone que el término dispositivo proviene de un uso indirecto de Foucault del término positividad empleado por Jean Hyppolite, maestro y amigo suyo, para referirse a las creencias y a las buenas maneras de una religiosidad positiva. Dice entonces Agamben que Foucault “se propone, más bien, investigar los modos concretos por los cuales las positividades (o los dispositivos) actúan al interior de las relaciones, en los mecanismos y en los juegos del poder” (Agamben: 252).

En el punto tres Agamben encuentra relación en la definición de la palabra dispositivo con los conceptos de la positividad religiosa y que se manifiestan como “conjunto de prácticas y mecanismos (invariablemente, discursivos y no discursivos, jurídicos, técnicos y militares) que tienen por objetivo enfrentar una urgencia para obtener un efecto más o menos inmediato” (Agamben: 254).

En el punto cuatro el autor toma en relevancia la conformación religiosa de la manifestación divina y su administración u oikonomía a través de El Cristo y por efecto de la Trinidad, para asemejar tal ordenamiento en un dispositivo introducido en la fe cristiana, entendiendo Agamben que tal deconstrucción divina no era sino la manifestación de “fisura” (Agamben: 255) entre el ser y la acción.
En el punto cinco Agamben encuentra la herencia teológica del término dispositio con oikonomía a partir de Clemente de Alejandría, convenciéndose de que la fractura entre la praxis y el ser determinan un dispositivo que es la misma acción subjetiva que busca la manifestación de un sujeto que la ampare y que en esencia guarda un poder subyacente.

En el punto seis cambia de contexto y “propone simplemente una partición general y masiva del ente en dos grandes conjuntos o clases: por una parte, los seres vivos (o sustancias); por la otra, los dispositivos, al interior de los cuales no cesan de ser asidos aquéllos” (Agamben; 257) y que tiene además “la capacidad de capturar, ordenar, interceptar, modelar, controlar y asegurar los gestos, las conductas, las opiniones y los discursos de los seres vivos” (Agamben: 257) sin que estos dispositivos sean solamente sitios disciplinarios sino hasta el lenguaje mismo. De entre ambos, los seres vivos y los dispositivos dice Agamben nacen los sujetos, siendo ellos no una persona sino la persona enmascarada de los dispositivos, a saber el internauta, el usuario de teléfonos celulares, el narrador.

En el punto siete decanta al capitalismo contemporáneo como una “gigantesca acumulación y proliferación de dispositivos” (Agamben: 258), por cuanto están en todas partes. Se ajusta el cinturón y plantea además una oposición a esto sin destruirlos ni justificarlos. Encuentra que subyace en ellos su propia hominización ya que un dispositivo crea un mundo del cual el ser vivo disfruta, sostenido por su propia bondad en ello, “la potencia específica del dispositivo” (Agamben: 259)

En el punto ocho Agamben está decidido a actuar en contra de los dispositivos y manifiesta que la estrategia a usarse no puede ser cuerpo a cuerpo, sino de profanación, de revocación del origen para hacerle de uso común. Vuelve entonces a su punto de partida en la teología.

En el punto nueve establece que “las sociedades contemporáneas se presenta- rían como cuerpos inertes atravesados por gigantescos procesos de desubjetivación, los cuales no responden a ninguna subjetivación real” en las que “la pura actividad de gobierno que no persigue otra cosa que su propia reproducción” (Agamben: 262) por lo que el problema de la profanación de los dispositivos es urgente para encontrar aquellas subjetivaciones, aquello ingobernable, “punto de origen de toda política” (Agamben:264).


¿Cuál el discurso de Agamben?

Agamben se sitúa para sí mismo como un exponente de la religiosidad enmascarada, de la sublimación del contrapeso del origen del logos, en la exposición de argumentos supuestamente de orden político y de control al abstraer de la palabra dispositivo toda la fuerza que su estructura encuentra en la analogía con la palabra positividad teológica. En su discurso él supone que la palabra tiene poder y por tanto define los contextos religiosos en virtud de ello. No se despega de lo que él mismo dijera como un dispositivo, la divinidad y su manifestación administrativa, sigue la misma lógica de lo que deconstruye. Para Agamben el dispositivo es toda administración subyacente en la psicología humana, oculta en subjetividades que adquieren poder por la misma autoridad que el sujeto le brinda y que le trazan un comportamiento de fisura entre lo que es y lo que hace, y que ha sido emanado de los entes de gobierno y cuyo origen es la misma religiosidad.


Conclusión

Odiar y buscar la destrucción es un recurso eficiente para la articulación de procesos que tienen que ver con enmascarar las soterradas intenciones. Crear nuevos contextos tildándolos como entes de control es para el autor la panacea de su necesidad de trastocar el supuesto origen de las subjetividades humanas. Muchos han intentado ir en contra de la divinidad dando fuerza a su misma existencia. Dice entonces dispositivo y subjetividad a aquello que enreda al ser humano descubriendo él mismo que es el “yo” quién les da poder. Pero en vez de mirar a ese “yo” como la causa, mira al supuesto acontecimiento de fisura, la partición divina en trinidad, al origen, como su punto de ataque. Para las causas esotéricas eso se llama el “sueño de la conciencia” y nada tiene ver con la religiosidad ni con dispositivos y positividades…aunque ello mismo lo sea. Quiere entonces no luchar contra ello, sino desviarlo, profanarlo. Así es la tangente nunca llega al fondo, sino se resbala por el límite.
  


BIBLIOGRAFIA
·    Agamben, Giorgio. “¿Qué es un dispositivo?. Sociológica. Mayo-agosto de 2011: 249-264. Impreso.
·    Fundación Wikimedia, Inc. “Giorgio Agamben”. Wikipedia: La Enciclopedia Libre. Web. 20 abr 2014. 20 jul 2014. < http://es.wikipedia.org/wiki/Giorgio_Agamben>



jueves, 3 de julio de 2014

Análisis y contraste de los discursos de Greenberg y Foster sobre el kitsch en el arte y la cultura.


Descripción.
Clement Greenberg, en su ensayo “Arte y Cultura” de 1939 se toma a cargo analizar las implicaciones estéticas, sociales y culturales de la postura ideológica de la “vanguardia” y  la dicotomía “kitsch” como quién tuviera a cargo hacerlo, de resultas de admirarse en lo que “la misma civilización produce simultáneamente dos cosas tan diferentes” (Greenberg: 15), derivando su ensayo en una suerte de confrontación tamizada cuyo juez es su misma presencia y el acusado a salvas, el kitsch. De la misma manera sin serlo en forma, Hal Foster, en su ensayo “La Posmodernidad” de 1983 se toma a cuestas encontrar “si existe” (Foster: 7) la llamada posmodernidad a través de distintos ensayos de varios autores que comparten la “misma preocupación” (Foster: 16) y cuyo desenlace es la rúbrica de la “antiestética” (Foster: 16) de resistencia.

¿Cuál el discurso de Greenberg?
Claramente la postura del discurso de Greenberg es político por cuanto posiciona la vanguardia del arte desde el deseo de una élite del “pensamiento científico revolucionario” (Greenberg: 17) autoimpuesta que proclama una “cultura verdadera” (Greenberg: 24) que el kitsch pone en “detrimento” (Greenberg: 24) con poco y casi nulo valor estético y cultural, ubicando al lector en uno de los dos bandos y dejando claro que el del otro, el kitsch, es el que tiene posibilidad de hasta convertirse en un medio de dominación por parte de las cúpulas gobernantes, pues “allí donde un régimen político establece hoy una política cultural, lo hace en bien de la demagogia” (Greenberg: 31)
Es una verdad manifiesta que en el discurso de Greenberg el arte del siglo precedente tomó dos caminos bastante semejantes en cuanto al lugar de su producción pero completamente distintos en cuanto a la audiencia a la que llegaba. Por un lado los entendidos del argot artístico y técnico y por otro el grueso de la población industrial y citadina. Ninguno cedía su posición ante la ola económica y política que el arte y su expresión tomaba. Había que entablar un discurso de bandada “o estás conmigo o no lo estás” en detrimento de los opuestos, produciendo esto un supuesto especulativo que efectivamente tuvo su lugar en la historia posterior en la seducción de las masas a través de las lecturas artísticas populares o kitsch de dominación.

¿Cuál el discurso de Foster?
El discurso de Foster no se enreda proponiendo contras al modernismo sino que ha “desarrollado un pensamiento crítico en el que el concepto de posmodernidad no se opone al proyecto moderno, sino que lo deconstruye para mejor reconstruir la historia de las vanguardias” (Casas: 2007) en un discurso alternativo que lo define como antiestética o una “crítica que desestructura el orden de las representaciones a fin de reinscribirlas” (Foster: 16). No define el Kitsch sino que lo iguala a la academia universitaria y los acusa de “oscurecer la cultura” (Foster:8)

Análisis y contraste.
Para analizar los discursos planteados tenemos que entender los puntos de quiebre entre arte y cultura desestimando los momentos históricos dando “cuenta de todos los elementos que lo constituyen” sustituyendo “la creación por el acontecimiento, la unidad por la serie, la originalidad por la regularidad y, por último, la significación por la condición de posibilidad” (Miramón: 57) evidenciando ¿qué tensiones generaron los autores? ¿qué tensiones ya se estaban produciendo? y ¿a quienes deseaban motivar?

Creación-acontecimiento: Para Greenberg el ensayo se constituyó en el instrumento de tensión, tensión que nacía de sostener su propia ideología política y por tanto en contra de, para direccionar el acontecer artístico que se veía fuertemente sometido por la cultura social industrial que se imponía en el mundo entero, el kitsch. La creación de la tensión élite-popular prendió la llamarada de reacción y no de resistencia.
Para Foster la duda tensiona el medio artístico: ¿existe posmodernismo?. No se crea nada, no se absuelve a nadie. El modernismo queda vigente y su manifestación resaltada por la antiestética. El kitsch como otras tendencias solo trata de oscurecer lo moderno o de argumentar lo posmoderno.
El kitsch es tomado de distinta manera por los autores en su acontecer. Para el primero es la nota clave de la ruptura de arte y cultura; mientras que para el siguiente es un grano de arena más en el devenir lo moderno.

Unidad-serie: Para Greenberg debía existir una unidad artística y cultural representada por la ideología, por el pensamiento científico revolucionario direccionado hacia la producción estética de vanguardia. La seriación artística y popularización cultural del kitsch quebraban el canon hasta ese entonces entendido.
Para Foster la unidad es lo moderno, tanto así que la posmodernidad la entiende en un caso como de “resistencia y otro como de reacción” (Foster: 11) ante el modernismo, en uno deconstruyéndolo y llamando al posmodernismo kitsch; y en el otro elogiando lo posmoderno como popular.
El Kitsch para ambos autores es la medida del desencanto, es la piedra de tropiezo, es la serie de elementos culturales y sociales que políticamente rutean el arte fuera del canon, en caso de Greenberg de lo ideológicamente verdadero y en caso de Foster de lo moderno.

Originalidad-regularidad: Para Greenberg su discurso no hacía hincapié en la originalidad de la vanguardia sino en la regularidad del kitsch.
Para Foster lo posmoderno entendido como kitsch no abarca la originalidad de su discurso sino lo despectivo de un arte que no se considera “cultura propiamente dicha” (Foster:11). Su discurso se regula por la aparición de una tendencia propuesta que abarca todas los pensamientos que refieren en sus argumentos al posmodernismo, la antiestética.
El Kitsch no es algo original en ambos autores. Tampoco es la panacea de sus ensayos. Toma originalidad por la presencia que ellos le permiten en su contexto. Es el chivo expiatorio de sus males. En Greenberg lo decadente, en Foster lo no a lugar.

Significación-condición de posibilidad: Para Greenberg el kitsch lleva en sí un significado implícito de arte de baja cultura y apocalipsis político posibilitado por la irrupción del manejo masivo gubernamental.
Para Foster lo posmoderno kitsch tiene sentido en cuanto se apoye lo moderno. La condición de que exista lo posmoderno sea según la antiestética y su capacidad de descomponer la misma modernidad.
El kitsch tiene significado ante los autores para validar su visión únicamente. La posibilidad de encontrar su devenir, no depende sino del alcance de sus propias elucubraciones. La cultura marchará como siempre lo ha hecho sin que nadie puede sino tratar de entenderla.

Conclusión
Tratar de entender el mundo y lo que pasa en él no es una condición propia de una disciplina, de una ideología, de un remanente de discursos. Siempre será atractivo para el intelecto humano. Pero no será más que eso, especulaciones intelectuales. Se teorice o no se teorice el mundo girará inevitablemente. Unos quieren entenderlo, otros quieren manejarlo. Greenberg toma el toro por los cuernos y se desata tarando de manejar el mundo con su propia inercia…el kitsch. Foster quiere entenderlo y se lanza para ello en una retórica sintética del posmodernismo. Igual el mundo ha girado inevitablemente.

  
BIBLIOGRAFIA
Foster, Hal. La Posmodernidad: Selección y Prólogo de Hal Foster. Kairós. Barcelona. 1985. Impreso.
Greenberg, Clement. Arte y Cultura: ensayos críticos. PAIDOS. Barcelona, 2002. Impreso.
Miramón, M.A. (2013). Michael Foucault y Paul Ricoeur: dos enfoques del discurso. La Colmena 78, abril – junio. Página 57.
Casas, Benigno. “Criticografía del arte contemporáneo”. Discurso Visual, Revista Digital. Web. Diciembre 2007. 2 de julio de 2014.

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